

Desarrollado en cabina. Respaldado por experiencia. Hecho para ti.
Este es el producto que más me piden en el estudio — y el que más mujeres necesitan sin saber que existe.
Después de un láser, una depilación con cera o un afeitado, la piel de las zonas íntimas queda inflamada, vulnerable e irritada. Si no se cuida en ese momento específico, vienen los problemas: vellos encarnados, manchas oscuras por fricción, irritación crónica que ninguna crema genérica resuelve.
Lo desarrollé para mis clientas porque no encontraba en el mercado algo que calmara, hidratara y protegiera al mismo tiempo — sin ingredientes agresivos, completamente vegano, y con una fragancia suave que no irrita la piel sensible post-tratamiento.
Como esteticista clínica con formación en bienestar y más de una década trabajando el cuerpo femenino, sé que estas áreas merecen el mismo cuidado clínico que el rostro. Este aceite es ese cuidado.
Cómo usarlo: Aplicar directamente en la zona tratada después del procedimiento o la depilación. Puede usarse diariamente como mantenimiento preventivo.
Ideal para: post-láser, post-depilación, vellos encarnados, irritación en ingles, axilas, bikini y cara interna del muslo.
Karla Lucille
Maquillista | Esteticista
Comencé en el mundo del maquillaje desde pequeña — más de una década perfeccionando técnicas, tonos y la forma en que el maquillaje puede transformar cómo una mujer se siente consigo misma.
Hace unos 5 años añadí la estética clínica a mi práctica, y todo cambió. Empecé a entender la piel desde adentro, no solo cubrirla. Con una Maestría en Trabajo Social Clínico y un Bachillerato en Psicología, también entiendo algo que pocos en este campo consideran: la conexión entre cómo te ves y cómo te sientes emocionalmente.
Lucille Cosmetics nació de eso — de años viendo lo que funciona de verdad en la piel de mis clientas aquí en Puerto Rico, y de no encontrar productos que estuvieran a la altura.
Lo que vende esta tienda lo uso en mi estudio en Mayagüez. Lo recomiendo porque lo veo funcionar, no porque me paguen por decirlo.
— Karla Lucille.